Nuestra vrisionaria nos comentó que su mayor desafío será cambiar la concepción que se tiene de la figura del médico veterinario institucional, al que se lo percibe como inquisidor y no con su rol real de acompañador.



¡Qué simpática y pro! Pía Ocampos es la nueva miembro de la Unidad de Ética y Seguridad, ella es nuestra médico veterinario institucional que ingresó el pasado 1 de julio. Anteriormente, se desempeñó como directora del Bioterio Central en la Universidad de Chile; es de Chillán y toda su familia es del sur; además, estudió para ser médico veterinaria en la Universidad de Concepción.
¿Cómo te ha recibido el equipo de Ética?
Acá son super colaborativos, hay un muy buen ambiente de trabajo, los chicos han sido super generosos con sus conocimientos y eso es muy importante para una persona nueva, estoy contenta.
¿Cómo te enteraste de este cargo en la VRIP?
Conozco a Ronald desde que él trabajaba con nosotros en el Comité Institucional de Cuidados y Uso de Animales (CICUA) de la Universidad de Chile, donde yo era vicepresidenta y él era el coordinador, él se contactó conmigo y postulé.
Otro incentivo para venirme para acá fue que en 2011 conocí a Claudia Sáez (directora de Ética y Seguridad), en ese tiempo no existía esta competencia entre la UC y la Chile por lo que siempre cooperamos entre nosotras. Cuando Ronald me dice que Claudia estaba acá eso también fue un incentivo para tomar la decisión, porque ella es muy buena persona y me he dado cuenta, en este tiempo, que también es una buena jefa, lo que es esencial para un desarrollo profesional.
¿Cuáles consideras que son tus principales desafíos en este cargo?
Está lleno de desafíos, no sé por dónde empezar. Primero, tratar de cambiar la imagen anterior que había del médico veterinario institucional, que no es un rol inquisidor, sino que es un acompañador, que te aconseja, ayuda desde lo más básico, desde experimentación al diseño de instalaciones nuevas. Creo que ese es el desafío: ganarse la confianza de la gente.
¿Cómo te relacionas a través de tu cargo con otras áreas UC?
De hecho, mi rol también tiene que apoyar a la Facultad de Medicina Veterinaria, la Universidad Católica tiene ese ambiente de colaboración que hace que las personas se entusiasmen con estos nuevos desafíos y la verdad que me dejó muy contenta visitar las instalaciones de allá, que el decano me recibiera tan bien y me invitara. Esperemos que los desafíos se cumplan, esto no es un proceso rápido, las ganas están.
¿Cuáles son los ejes en el que vas a centrarte?
Primero, cautelar el Programa de Cuidado Animal que está instaurado en la UC, a través de políticas institucionales transversales que puedan llegar a todas las instalaciones que alojan los animales; el rol de acompañar al investigador a todo nivel, sea en asuntos veterinarios y/o de diseños experimentales. El otro eje es supervisar las instalaciones que hay, que cumplan con las normas básica; y acompañar al staff de médicos veterinarios, ayer fui a una de las instalaciones y me saco el sombrero porque son los chicos los que hacen todo a pulso.
¿Cómo sientes que ha sido el recibimiento desde las otras áreas UC?
En relación a la gente, ha sido super positivo porque me han recibido super bien, están ansiosos porque los acompañe en el proceso, ya que ha sido muy difícil. Los lugares tienen un alto estándar y también tienen algunas cosas que mejorar y esa es mi misión como médico veterinario institucional: tratar de sacar el máximo potencial con los recursos que tenemos.
¡Muy bienvenida querida Pía!