Nuestra vrisionaria participó en el International Staff Training Week de la Universidad de Sevilla, del 19 al 23 de mayo, instancia que se convirtió en una vivencia muy valiosa para ella, no sólo desde lo profesional por los contactos que hizo, sino también en lo personal, porque fue la primera vez que viajaba sola a otra parte del mundo.










¿De qué se trató esta experiencia?
Asistí a la International Staff Training Week de la Universidad de Sevilla, España, del 19 al 23 de mayo de 2025, gracias a la Beca Erasmus+ KA171 que postulé a través de la VRAI UC. Viajé a Madrid y luego tomé un tren a Sevilla. Éramos unas 200 personas de todo el mundo y la semana mezcló charlas sobre internacionalización, visitas culturales y networking para compartir buenas prácticas entre universidades. Me quedé en un hotel pequeñito en el centro histórico, a pasos del campus muy cómodo para ir y venir caminando!
¿Qué significó esta pasantía para ti?
Fue una experiencia maravillosa, en lo profesional y personal. Nunca había viajado sola, así que el simple hecho de moverme por mi cuenta ya fue un reto y un gran aprendizaje. Volví con ideas nuevas y conocí a personas y contactos que no habría construido de otro modo.
Regresé cargada de ideas frescas y con una red de contactos que difícilmente habría construido de otro modo.
¿Habías ido anteriormente a Sevilla?
Sí, pero hace mil años! Había ido en invierno y ahora era plena primavera, jacarandas y naranjos por todas partes. Cielo azul, sol, perfecto, yo soy veranista, así que feliz.
¿Qué te llamó la atención del curso y de la ciudad?
Del curso: Casi todo el mundo venía “en dupla” (dos o tres por universidad) y yo era la única chilena. Lejos de ser un problema, me animó a acercarme a colegas de Kazajistán, Malasia o Croacia. Si hubiera habido más chilenos quizá me habría quedado en mi zona de confort y me perdía conocer a esas personas.
De la ciudad: Sevilla es hermosa. Mezcla monumentos impresionantes la Catedral, la Macarena, el Alcázar con detalles modernos como el tranvía que cruza el casco antiguo. Y los naranjos…inevitables en cada foto!
¿Cómo la pasaste?
¡Increíble! Fue de esas semanas que pasan volando, pero dejan huella, muchos aprendizajes, conocer la realidad de otras universidades, personas de otros países, monumentos que impresionan y el flamenco que está por todas partes.
¿Alguna anécdota divertida?
En Madrid me picó aparentemente una araña. El pie se llegó a hinchar tanto que no podía caminar, terminé en la urgencia. Me atendieron muy rápido, salí cojeando, pero entera… y ahora, que ya pasó todo y estoy bien, puede ser que sea gracioso.
¿Cómo te sientes después de haber tenido toda esta experiencia y ya estar de nuevo en Chile?
Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de quienes me rodean. Agradezco profundamente a la vicerrectora, a mi jefa, María Elena Boisier, por respaldar la postulación y por confiar en mí durante mi ausencia de la oficina. Al equipo de Nacional, gracias por demostrar que no me echaron tanto de menos, trabajaron de forma impecable y autónoma, y eso me dio la tranquilidad para concentrarme en la pasantía. A Andreina, que gestiona todo mejor que nadie, y a Jocelyn por sostener cada detalle con profesionalismo. En lo personal, a mi mamá, sin su ayuda incondicional cuidando a mi hijo, este viaje no habría sido posible.
¡Nos alegramos que haya sido una experiencia importante y valiosa para ti querida Denise!