¡Bienvenido! Entró el 22 de abril y ya está visitando laboratorios en terreno, Juan Carlos no sólo ha hecho una carrera en la universidad desde 1983, sino que es un comprometido bombero que ha apoyado en desastres como el terremoto de Haití y el de Concepción.






¡Se pasó! Juan Carlos ha hecho toda una carrera profesional en nuestra universidad. Entró en 1983 como estafeta, después fue guardia, técnico en Prevención de Riesgos, ingeniero en Prevención de Riesgo y Medio Ambiente; estuvo en el hospital de la Católica y lo pasaron a UC Christus. El 11 de diciembre dejó ese trabajo y postuló al cargo de profesional del Plan de Seguridad Institucional de la Unidad de Ética y Seguridad en el que quedó y ahora es uno de nuestros vrisionarios.
Lo más importante es que es papá de tres hijos: Carla (27), Matías (26) y Juan Pablo (23); y abuelo regalón de 5 nietos: Martín (11); Cristóbal (8); Joaquín (10); Facundo (7); y Matías (3). Con todos se reúne los fines de semana. “En realidad uno se dedica más a los nietos que a los hijos. Cuando tus hijos te pedían plata tú les decías: ‘no, no hay’, pero ahora si tus nietos te piden plata tú dices: ‘¡Ya, vamoh a comprar! jajaja”, comentó divertido.
¿Cómo te sientes de volver a la UC ahora en nuestra Vicerrectoría?
¿Has escuchado el dicho “Vuelve el perro arrepentido”? Volver a la universidad es seguir aprendiendo y eso les he inculcado a mis hijos, a siempre estar aprendiendo alguna cosa. En la unidad todos son jóvenes profesionales, con diferentes características y profesiones, por lo que tengo mucho que aprender. A parte, son muy alegres, yo llegué un poco serio, pero ya se me está quitando (ríe).
¿Cuál consideras que ha sido tu principal desafío al integrarte a este equipo?
Mi primer desafío es seguir aprendiendo, hay muchas cosas nuevas que van a la par con la tecnología porque todo va evolucionando. Por eso cuando alguien me pregunta: “Oye, ¿Cómo vai?”, le digo: “Leyendo, leyendo” porque esa es la idea: ir aprendiendo y estar preparado.
¿Y ya has salido a terreno?
¡Ya estoy saliendo! Tengo calendarizado toda la semana con visitas a los laboratorios.
¿Y qué te ha parecido?
En el fondo es bueno porque por más que sea un revisor, la idea es que los profesores y alumnos se den cuenta que tú eres un ente que va a aportar, ayudar y no a fiscalizar. Que ellos entiendan que lo que se está haciendo es un aporte a la seguridad de ellos y de su trabajo. Entonces la idea es llegar a ellos de buena forma, con conocimientos, no podemos llegar a mirar y no ser ningún aporte. Me he sentido super bien, hasta el momento he tenido buena recepción con la gente. He ido a laboratorios, como el de Neuro genética en Ciencias Biológicas; el de Post Cosecha en San Joaquín; y dos en Ingeniería.
¿Cuál es el aporte que das a este cargo gracias a tu experiencia previa?
Es la seguridad, a parte del Programa Laboratorio Seguro estamos trabajando con Pablo (Pastén) en el Plan de Seguridad Institucional, aquí trabajo también con Vero (Arenas), ayudándoles con la revisión de planes de emergencia, de un paraguas general que tenga la universidad en cuanto a seguridad. Hay un buen desafío ahí porque se necesita un cambio de cultura a la seguridad.
Lo que pasa es que nos mecanizamos mucho a los trabajos, con el día a día, no estamos preparados para un desastre, para algo cotidiano sí, como usar un extintor, pero un desastre como quedarse sin agua, sin alcantarillado, ¿qué pasa con los laboratorios? Estamos preparados para que se rompa un frasco, pero no si viene un terremoto y se quiebran todos los frascos y se mezclan todas las sustancias químicas. Entonces creo que hay que ampliar la visión de la emergencia.
Bombero y rescatista
Nuestro vrisionario también es bombero y rescatista, Juan Carlos colaboró en las campañas de rescate y ayuda humanitaria que se realizaron tras los terremotos de Haití y Concepción; y también ayudó en los aluviones del norte de Chile, de Santa Lucía, entre otros.
¿Estuviste ayudando tras el terremoto de Haití?
Chile mandó una fuerza tarea a buscar a la esposa de un ex general chileno que estaba allá a cargo de las Naciones Unidas y fuimos nosotros con perros de búsqueda. Al final encontramos a la señora, quien fue retirada fallecida, pero lo que decían las noticias no era nada con la visión real que había allá. Estuvimos 7 días y fue terrible, el tipo de construcción no era para aguantar un terremoto de ese tipo. No podía imaginar que la prensa decía “este fue el número de fallecidos”, cuando habían muchas personas sin cédula de identidad, ni pasaportes, fueron muchos más.
¿Cuál ha sido una de tus más recientes misiones como bombero?
Estuve en Ecuador en octubre de 2024, en un ejercicio de desastres en Quito. Yo fui porque iba por las Naciones Unidas como controlador de un ejercicio que hicieron bomberos de Ecuador, éramos como los supervisores del ejercicio.
A todo esto… ¿Cuándo empezaste con los bomberos?
Tengo la módica suma de 43 años en los bomberos, empecé a los 18 años por una apuesta. Estaba sentado en mi casa viendo una película y llega un compañero, estaba en cuarto medio me parece, y me dice: “Oye, un vecino mío me hizo una apuesta que no nos metíamos a bomberos”, y yo le dije: “¿Qué vamos a ir a hacer a los bomberos?”. “Vaaaamos”, me dijo, “no quiero estar solo, estamos un mes y nos salimos”, pero “¿estás seguro?”, “si, ¡vamos!”, “¡Vamos!”.
Entramos y él se salió y ahora es jefe de Informática en la Contraloría General de la República, y se fue de los bomberos, me dejó y aquí yo sigo jajaja.
¡Les dije que era lo máximo!