26 de Julio 2024

¡La pasó increíble en Argentina! Ésta es una anécdota muy entretenida contada por nuestra querida vrisionaria, Verónica Arenas, coordinadora del Programa Laboratorio Seguro de la Unidad de Ética y Seguridad de la Investigación durante su último viaje con amigas a Buenos Aires, léela a continuación: “Siempre tuvimos la idea de viajar con mis amigas del […]

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¡La pasó increíble en Argentina! Ésta es una anécdota muy entretenida contada por nuestra querida vrisionaria, Verónica Arenas, coordinadora del Programa Laboratorio Seguro de la Unidad de Ética y Seguridad de la Investigación durante su último viaje con amigas a Buenos Aires, léela a continuación:

“Siempre tuvimos la idea de viajar con mis amigas del colegio, pero siempre pasaba algo. En enero de este año, con agendas en mano nos pusimos firmes y dijimos que ya era suficiente tiempo como para organizar algo juntas. El destino: Buenos Aires en Semana Santa. Así que sin más compramos pasajes y alojamiento y nos fuimos. Sin ningún plan, sólo pasajes y alojamiento durante 4 días y 3 noches.

Yo estuve el año pasado en Buenos Aires con mis papás y guardé en whatsapp el número de un taxista muy simpático, que se llama Nico, y la mejor anécdota fue gracias a él.

Teníamos ganas de ir a un bar temático que se llama Uptown (ambientado en el metro de Nueva York), pero sabíamos que había que hacer reserva (que no la hicimos, si no teníamos itinerario de nada) o hacer una fila enorme. Le dijimos a Nico lo que queríamos hacer y él nos dijo: ‘bueno chicas, déjenmelo a mi que yo intento que ingresen’. 

La cosa es que este amigo empezó a contactar a la gente del bar y nos dijo a eso de las 4 de la tarde ‘Chicas, o a las 20:00 les tengo respuesta’. A esa hora nos llamó y nos dice que estamos Ok. 

Cuento corto, este amigo deja el taxi parado en una esquina, tirado básicamente y nos dice: chicas, síganme. Nosotras como pollitos atrás de la mamá gallina empezamos a seguirlo y vimos la inmensa fila que había. Sólo nos miramos con cara de ¿en serio nos vamos a saltar todo esto? Llegamos a la entrada, Nico habla con el guardia, el guardia abre la pasada que era como de estas barreras de bancos jaja y Nico nos dice ‘bueno, nos vemos a las 3, entren’.

Nos quedamos en blanco, como que nos miramos con mis amigas con cara de no poder creerlo y en 2 segundos estábamos muertas de la risa, bajando al bar agradeciéndole a Nico. Fue increíble, la barra era enorme, llena de botellas de todos los colores, había mucha gente, la música estaba buena, como para conversar y al pasar la noche iban poniendo música mejor para bailar. 

Lo dimos todo con mis amigas, bailamos, saltamos, celebramos, nos reímos y pensábamos en que esa experiencia fue en gran parte por lo movido de Nico, el taxista. Así que después de esa noche de darlo todo en Uptwn nos fuimos muertas de la risa y de cansadas a nuestro departamento. Hasta nos ofrecieron ir a un after, pero estábamos destruidas jaja.

Creo que en esos 4 días disfruté lo que hubiese disfrutado en mis vacaciones. Me fui con una mochila relativamente vacía a buenos aires, y me devolví con la misma mochila a reventar pesando casi 16 kilos. Llena de chocolates y dulces para mi marido y algunos amigos. Pero lo mejor, por lejos, fue ir a ese bar con mis amigas. Que por cierto, nos dimos cuenta por qué seguimos siendo amigas después de 19 años”.

¡Definitivamente queremos el número de Nico, el taxista argentino amigo de Vero! ¡Qué buena anécdota!


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